LA HISTORIA NO CONTADA DE QUITO: Apuntes de varias ficciones - Primera parte.

 


En nuestros apuntes, siempre hemos tratado de ser críticos. En la Historia del Ecuador, hay muchas cosas que se omiten y otras que forman mitos y tópicos que para los hombres y mujeres  que tienen un pensamiento reflexivo y libre NO merecerían siquiera consideración alguna, pero se nos venden como verdades absolutas. En los artículos anteriores tratamos de las construcciones de las narrativas mediáticas. Es el mismo caso para la historiografía y hace imperativa una revisión histórica.

Son muchas y grandes mentiras que se han hecho mito en la “Historia Patria” pero vamos por el principio. La Historia del Reino de Quito: fue escrita por el padre Juan de Velazco

Sin duda, los ecuatorianos que me leen saben de todo el linaje Cara-Shyri-Duchicela amén de la Inca que le atribuye a Atahualpa la historiografía. A ninguno se le ha ocurrido saber quien se la da. Fue el jesuita Juan de Velazco y Pérez Petroche. Nuestra acuciosidad informativa nos hace preguntarnos ¿cuál es su fuente? ¿De donde sacó la información?

Tal parece ser que toda la Historia del Reino de Quito es fruto de su imaginación. Primero que es absolutamente extemporáneo. Este relato lo escribe 255 años después de los hechos acaecidos en Cajamarca donde Francisco Pizarro hace prisionero a Atahualpa. El padre  Juan de Velazco fue un jesuita del siglo XVIII que vivió la reforma borbónica y la expulsión de los jesuitas de los territorios españoles. Toda la historia del Reino de Quito la escribe exiliado en Faenza, lo que es la actual Italia.  No fue el único libro que escribió. También está su Zoología, a la que se le dio el nombre de FANTÁSTICA. Así es de FANTÁSTICA porque es prácticamente una obra de ficción. En ella relata que los monos secuestran a las mujeres para hacerlas sus esclavas sexuales.

Los historiadores tienen mucho trabajo por realizar haciendo un revisionismo histórico. Para cronistas de la época, la cosa no está clara donde nació ni quien fue la madre de Atahualpa. Lo mismo pasa con Rumiñahui.  

Atahualpa para sorpresa de muchos, parece que nació el El Cuzco y no en Quito. Si nos remitimos a los cronistas de la época, tenemos las dos versiones, incluso su linaje por parte de madre seria de una ñusta, Palla Coca descendiente de Pachacútec. En todo caso el origen quiteño es discutido, ya que los cronistas que le dan este origen simplemente escribieron que desciende de una princesa quiteña sin dar su nombre. Paccha es fruto de la imaginación del padre Velazco, la referencia de Marcos de Niza, un cronista de Nueva España al que cita Juan de Velazco igual no tiene pies ni cabeza. Sobre todo porque tal libro nunca fue encontrado. También es menos que mentiroso basarse en una referencia de Marcos de Niza que nunca vivió en Quito ni en el Perú, es decir sus fuentes no pueden ser más que mentiras ya que no investigo ni hablo con gente que hubiese conocido ni a Atahualpa ni a sus padres. Velazco aumenta esta referencia a una patraña anterior que hizo siglos atrás Bartolomé de Las Casas quien cita como testigo de la conquista del Perú al mismo Marcos de Niza.

Llegada la Conquista, Fundación de San Francisco de Quito, la Real Audiencia de Quito y el Virreinato del Perú, se tienen ya datos más precisos pero la historiografías se ha dado formas de mentir abonando a la leyenda negra. Sobre todo la historiografía hace una pausa y un gran agujero negro después de los descubrimientos y fundaciones y vuelve a narrar los hechos en el siglo XIX ya en los albores de la denominada Independencia. Este es el periodo que menos de conoce y donde realmente está LA HISTORIA NO CONTADA DE QUITO, tal vez el periodo más floreciente de nuestra historia que deliberadamente se nos ha ocultado, pero además de esto, antes y después de esta Laguna Histórica tenemos hechos que son verdaderos bulos o “fake news.” como el citado anteriormente.

La leyenda negra es un movimiento propagandístico antiespañol de escritores ingleses y holandeses principalmente que data del Siglo XVI con interpretaciones falseadas especialmente de la conquista que es el tema que nos atañe y que se encuentra en plena vigencia. El indigenismo y la izquierda fundamentalista e indefinida han hecho su abono para tenerla vigente hasta el Siglo XXI.

En este corto ensayo no pretendemos desmontar todas las patrañas negro legendarias abonadas durante siglos, simplemente nos plantearemos algunas interrogantes sobre los temas principales.


MITOS DE LA CONQUISTA.





A los conquistadores españoles se los tilda de poco preparados e ignorantes.

NO ERAN SIMPLES SOLDADOS. Lo primero que tenemos que tomar en cuenta es que si bien el descubrimiento y conquista se la hacía en nombre de la Corona de Castilla, eran empresas privadas. Tanto Hernán Cortez como Francisco Pizarro, Diego de Almagro, Sebastián Benalcázar, y otros lo hacían con lo que ahora se llamarían emprendimiento, esto es, tenían que administrar recursos materiales, financieros, tecnológicos y humanos. Muchos fracasaban. Por eso es que Cortez tenía estudios de derecho al igual que Almagro. Pizarro tenía habilidades obtenidas más en la práctica de la milicia con los tercios en Nápoles. No solo fueron hombres de arrojo. Tenían pues un grado alto de conocimiento y prácticas administrativas. A esto se debe sumar las dotes de comunicación y diplomacia. Pizarro con 168 soldados conquistó el Imperio Inca. Cortez con 900 españoles conquista Tenochtitlán y el Imperio Azteca. Imperios con bastos territorios y millones de habitantes.

Está claro que no lo hicieron solos. Contaron con la ayuda de los pueblos sometidos por los imperios Inca y Azteca; esto es que más que una conquista vienen a ser guerras civiles. Vamos al caso específico de Quito y Sebastián Moyano, de Benalcázar ó Belalcázar. Los soldados con los que contó fue unos dos cientos soldados españoles que recluta con sus ahorros en Piura y quinientos de Pedro de Alvarado que llegan posteriormente de Guatemala. Cabe anotar que además de los españoles, Benalcázar traía mayas de Nicaragua y Alvarado de Guatemala como lo anota el historiador Ricardo Descalzi. A estos se le unen indios Talles y el gran contingente Cañari. Posteriormente se le unen Cayambes, Cochasquies, Zámbizas, Collahuasos, Pilllajos, Chimbos y hasta Duchicelas para pelear contra Rumiñahui

Rumiñahui es otro de los tantos mitos que debemos romper. Asesinó a los sobrevivientes de la familia de Atahualpa que se refugiaron en Quito, sus mujeres y sus hijos, también a las vírgenes del Sol, amén de haber dejado al Sapa Inca sin guerreros que lo protejan y haber emprendido fuertes represalias contra Pillajos y Collahuasos.



LA MENTIRA DEL GENOCIDIO.


Es un lugar común de la historiografía y de la historia oficial hablar de genocidio en la conquista. Un Genocidio viene a ser la aniquilación o exterminio sistemático y deliberado de un grupo social por motivos raciales, políticos o religiosos.

En este punto cabe hablar de la reina Isabel La Católica quien siempre abogó por los indios e incluso castigó a Cristóbal Colón por reiteradamente no acatar sus órdenes de tratarlos bien y con cariño. Incluso tuvo estas palabras en su testamento «No consientan ni den lugar que los indios reciban agravio alguno en sus personas y sus bienes, mas manden que sean bien y justamente tratados»

Tenemos también que citar la Controversia de Valladolid en el reinado del Emperador Carlos V donde se debate la legitimidad de la Conquista y evangelización del nuevo mundo. Antecedente de estas fueron las Leyes de Burgos dictadas por Fernando el Católico en defensa de los indios donde se dice taxativamente que los indios son hombres libres y legítimos dueños de sus casas y haciendas. Posteriormente, en las Nuevas Leyes que terminan con el sistema de la Encomienda. Todo un cuerpo legislativo que termina siendo recopilado en las Leyes de Indias de Carlos II que hace sujetos de plenos derechos a los indios americanos. 

Como vemos es una real vileza hablar de un exterminio planificado de los indígenas. Esta hipótesis debe ser descartada por la falsedad absoluta de sus argumentos. Es una canallada.



EL ORO QUE NO SE LLEVÓ ESPAÑA.





Otro de los grandes lugares comunes es el tema del oro que se llevó La Monarquía Universal Hispánica en los tres cientos años que duró la denominada Colonia. Es mucho menos de lo que se piensa. Si bien en un principio hubo un expolio, a la corona le correspondió únicamente el Quinto Real sobre la extracción de metales preciosos, esto es el 20% que les correspondía a las cajas reales. Esto es, que el 80% se quedaba en Las Provincias ó Reinos Americanos. Con los recursos de la Caja Real se construyeron caminos, hospitales, fortalezas y las obras públicas de las ciudades. Los diezmos y primicias se cobraban para la Iglesia que también lo recaudaba la corona. 

¿Con qué recursos creen ustedes que se construyó el centro histórico de Quito que fue declarado por la UNESCO como el primer Patrimonio Cultural de la Humanidad? Eso nos guste o no, es obra de la Monarquía Hispánica.

 No tenemos el dato comparativo de lo que en la Colonia se hubo extradido de Zaruma o Porto Bello, versus lo que se ha explotado de minerales preciosos en la época republicana en Ecuador. Pero, datos de otros países nos hace  intuir que debe ser mínimo.

Tampoco queremos pecar de negacionistas. En la Conquista si hubo abusos y las guerras son por definición crueles. Pero, mucho de lo que cuenta la historiografía son exageraciones y mitos. La Emcomienda fue un sistema económico de conquista heredado de las guerras en la península contra los moros. Por tanto, tenía plena vigencia en la época. Otros sistemas económicos de explotación lo toman los españoles de los Incas como son la Mita y el Obraje

Para finalizar, queremos dejar en claro que si bien se cometieron abusos, la corona hizo todo lo posible por remediarlos. El Imperio Español fue sobre todo un imperio creador, se recreó en el nuevo mundo. No hizo colonias para extraer recursos a la manera de las factorías de los ingleses, los holandeses ó los belgas. Su primer objetivo fue la evangelización, trajo la filosofía Griega y el derecho Romano. En Quito se crean las universidades de San Fulgencio, San Gregorio Magno y Santo Tomás de Aquino. El mestizaje es otra de sus características que forman nuestro acervo cultural. Tenemos mucho que enorgullecernos de lo que somos. Como lo dijo una vez Juan Montalvo: << si hay en la sangre de nuestras venas algunas gotas purpurinas, son de España >>





















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